Qué ver en Zanzíbar: la guía que necesitas antes de llegar a la isla de las especias

Hay un momento concreto en que Zanzíbar te entra por los sentidos antes de que te dé tiempo a pensar: el aire huele a clavo desde que bajas del avión, el agua tiene un color que parece manipulado digitalmente hasta que estás dentro, y Stone Town te lanza…

Team WeRoad by Team WeRoad
Publicado el: 13 Jun 2023
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playa con mar azul, vegetación en zanzibar - weroad

Hay un momento concreto en que Zanzíbar te entra por los sentidos antes de que te dé tiempo a pensar: el aire huele a clavo desde que bajas del avión, el agua tiene un color que parece manipulado digitalmente hasta que estás dentro, y Stone Town te lanza a sus callejones sin pedir permiso.

El archipiélago tanzano, formado por la isla principal de Unguja y la más pequeña Pemba, lleva siglos siendo cruce de culturas árabe, persa, india y africana, y eso se nota en todo: en la arquitectura, en la comida, en la forma en que sus habitantes te miran cuando pasas. Esta guía es para saber qué ver en Zanzíbar antes de llegar, para no perderte lo que importa.

grupo de viajeros weroad en una playa posando detrás de un corazón hecho con arbustos en zanzibar

Stone Town: el laberinto que tienes que perderte a propósito

Stone Town, Patrimonio de la Humanidad, no se visita: se recorre sin rumbo. Las callejuelas son tan estrechas que los coches no caben, lo que la convierte en una de las pocas ciudades del mundo donde caminar es la única opción y nadie te da prisa. Las casas están hechas de roca coralina que se deteriora con rapidez y tiene esa textura rugosa y antigua que las fotos no consiguen capturar.

Las puertas talladas son auténticos escudos heráldicos. Su diseño indica la posición social, el origen o el número de hijos del dueño. Las de influencia árabe lucen inscripciones coránicas; las indias, puntas de latón que originalmente servían para frenar a los elefantes.

Los jardines de Forodhani al caer la noche son otra historia: los puestos callejeros se iluminan con lámparas de aceite y el humo del pescado a la brasa se mezcla con el del maíz tostado. La norma no escrita es que la cola más larga indica el mejor puesto. El mercado de Darajani, con más de cien años de historia, es el mercado real de la ciudad: secciones de pescado fresco, especias a granel y khangas apiladas por colores. No está pensado para turistas, y eso es exactamente lo que lo hace interesante. La casa donde nació Freddie Mercury, en el número 26 de Kenyatta Road, tiene una placa discreta y una pequeña tienda dentro: vale la parada aunque solo sea por el contraste entre el lugar y la leyenda.

Consejo práctico: descarga maps.me antes de llegar y recorre Stone Town sin guía. Los callejones más alejados del centro son los que mejor conservan la vida local. Los guías improvisados que se acercan por la calle suelen terminar en tiendas de souvenirs; si quieres contexto histórico de verdad, busca un guía certificado antes de salir del hotel.

ciudad de stone town vista desde el cielo, edificios y playa

El Spice Tour: oler Zanzíbar desde dentro

Si hay una excursión que justifica el apodo de «isla de las especias», es la visita a una plantación. Zanzíbar fue durante siglos uno de los mayores productores mundiales de clavo, canela, cardamomo, vainilla y nuez moscada, y aunque la producción ha cambiado, las granjas siguen ahí y se pueden recorrer. La experiencia no es impresionante visualmente, hay que ser honesto, pero es de las más memorables: pelar canela directamente de un árbol, abrir una nuez moscada y ver el interior rojo y negro, oler vainilla antes de que llegue al supermercado. Es difícil volver a usar estas especias en casa sin acordarte de dónde las viste por primera vez.

El recorrido incluye frutas tropicales que tampoco vas a reconocer todas: carambola, jackfruit, mangostán. Al final hay degustación y, en la mayoría de granjas, un almuerzo tradicional swahili. Algunas ofrecen también una clase de cocina, que es la versión más completa de la excursión.

Lo que hay que saber antes de reservar: busca un guía titulado y no pagues más de 40 dólares por persona. El Spice Tour se puede combinar perfectamente con Stone Town en una misma tarde, saliendo de la granja con tiempo suficiente para llegar al casco histórico antes de que caiga el sol. Evita los puestos de especias envasadas al final del recorrido: las etiquetas suelen ser las mismas que encuentras en cualquier mercado de la ciudad, a mejor precio.

Una bicicleta cargada de piñas estacionada frente a un concurrido mercado de frutas y verduras en Zanzíbar.

Las playas de Zanzíbar: norte, este y sur no se parecen en nada

El error más común es elegir playa en Zanzíbar por las fotos. El segundo error es no entender cómo funcionan las mareas, que aquí son protagonistas y condicionan completamente la experiencia según la zona y la hora del día. Además, elegir la mejor epoca para viajar a zanzibar es fundamental para evitar las temporadas de lluvias que pueden empañar los días de sol. Lo más práctico es dividir la isla en tres franjas y saber qué ofrece cada una.

Norte: Nungwi y Kendwa

Son las playas más turísticas de la isla y las que menos se ven afectadas por las mareas, lo que significa que se puede nadar a cualquier hora sin encontrarse con una extensión de arena seca y fango. Nungwi tiene complejos de todos los niveles, desde resorts con piscina infinita hasta guesthouses asequibles, y las puestas de sol desde aquí son de las que hacen que la gente se quede más de lo previsto. Kendwa, un poco más al sur, es famosa por las Full Moon Parties, fiestas en la playa que atraen a viajeros de toda la isla y que se han convertido en un punto de referencia para quien busca vida nocturna en un contexto que no tiene nada que ver con Ibiza, afortunadamente.

Este: Paje, Jambiani y Matemwe

La costa este tiene mareas muy pronunciadas: con marea alta el agua llega hasta la vegetación; con marea baja deja al descubierto cientos de metros de arena y roca coralina que se puede explorar a pie. Es la parte más auténtica de la isla. En Jambiani, con marea baja, la playa se llena de mujeres que cultivan algas rojas en plantaciones que son parte del sustento local, y ese detalle cambia completamente la perspectiva de lo que significa estar en una playa. Paje es el destino del kitesurf en Zanzíbar: la exposición al viento es constante y la comunidad de riders que se ha instalado aquí le da al pueblo un ambiente muy distinto al del norte. Matemwe, más al norte en la misma costa, es la opción para quien quiere arrecife de coral a pocos metros y sin aglomeraciones.

Sureste: Michamvi y Kizimkazi

La península de Michamvi, dividida en Michamvi Kae y Michamvi Pingwe, es la menos concurrida de todas. El restaurante The Rock, construido literalmente sobre una roca en medio del mar y accesible a pie con marea baja o en barco con marea alta, está aquí y merece la reserva con antelación. Kizimkazi, en el extremo sur, es el punto de partida para las excursiones de avistamiento de delfines: hay grupos de delfines jorobados y de delfines comunes que frecuentan estas aguas de forma regular. Antes de reservar, vale la pena verificar que el operador respete las distancias de seguridad y no persiga a los animales: no todos lo hacen.

el rock restaurant, un restaurante en un pequeño islote en medio del mar

El Safari Azul: un día en el mar que da para mucho

El Safari Azul es probablemente lo primero que te ofrecerán en la playa, y con razón: es una de las mejores excursiones de la isla. Se hace en dhow, la embarcación tradicional de madera con velas de tela que se usa en todo el Índico desde hace siglos, y recorre la zona marina protegida de la bahía de Menai, en el suroeste de la isla. La salida habitual es desde Fumba.

El recorrido incluye snorkel en varios puntos del archipiélago, con una visibilidad que en condiciones normales supera los 30 metros y una temperatura del agua de unos 27 grados. Zanzíbar tiene más de 30 puntos de inmersión y en estas aguas se avistan delfines, mantarrayas, tortugas y, en los meses adecuados, tiburones ballena. Los más afortunados pueden nadar con delfines, aunque esto depende de los animales y no está garantizado. El almuerzo se prepara en una de las islas del archipiélago, a la sombra de los pareos kanga, con langosta a la parrilla y platos locales como menú habitual. Para hacer esta excursión es necesario saber nadar.

mar de zanzibar del mismo color azul del cielo

Prison Island: tortugas de 200 años y una historia que no esperabas

El nombre intimida un poco, pero Prison Island, también conocida como isla Changuu, no tiene nada de oscuro en la visita. Está a unos 6 kilómetros en barco desde Stone Town y la historia del lugar tiene más capas de las que sugiere el apodo: fue usada por los árabes para retener esclavos, luego los británicos compraron la isla con la intención de construir una prisión que nunca llegó a funcionar como tal, y finalmente se convirtió en hospital de cuarentena durante la epidemia de fiebre amarilla. De todo eso quedan solo los edificios y la historia que cuentan los guías.

La razón real para ir es el Santuario de Tortugas. Una colonia de tortugas gigantes de las Seychelles vive aquí bajo protección, y algunos ejemplares tienen hasta 200 años de edad y pesan más de 250 kilos. Se pueden dar hojas de ensalada directamente, lo que convierte la visita en algo bastante diferente a lo que uno espera de una isla con ese nombre. La excursión a Prison Island se suele combinar con la playa de Nakupenda, un atolón de arena blanca en medio del océano al que se llega en pocos minutos y donde el snorkel a pocos metros de la orilla es de los mejores de la zona.

enorme tortuga centenaria, como las que ver en zanzibar, en prison island

Jozani: el único bosque de la isla y sus monos protagonistas

En el centro-sur de la isla, el Parque Nacional de Jozani-Chwaka Bay es el único espacio natural protegido de Zanzíbar y el único lugar del mundo donde vive el colobo rojo de Kírk, un mono endémico del archipiélago y en serio peligro de extinción. La reserva fue reconocida por la UNESCO como reserva de la biosfera, lo que da una idea de su relevancia más allá del atractivo turístico.

La visita solo es posible con guía, que lleva al grupo por un sendero de unas dos horas entre vegetación densa, manglares y zonas de bosque tropical. Los monos colobo se acercan bastante, saltan entre las ramas sobre la cabeza y, si hay crías, se quedan observando con esa curiosidad específica que tienen los primates. La regla básica es no tocarlos ni darles comida: son animales salvajes y el contacto con humanos tiene consecuencias para su comportamiento. Calzado cómodo y repelente de mosquitos son imprescindibles.

Jozani es también uno de esos lugares que conviene no dejar para el último día: muchos viajeros subestiman la experiencia y se sorprenden de lo mucho que da de sí. Una hectárea de la reserva contiene 355 especies de plantas distintas, dato que pone en perspectiva lo que significa «bosque tropical» cuando está bien conservado.

mono encima de un arbol en la jozani forest

Antes de llegar: lo que necesitas saber

Sin dramas ni listas interminables, pero sí algunos datos concretos que marcan la diferencia:

  • Visado: obligatorio para ciudadanos españoles. Se puede solicitar online antes de salir o tramitarlo a la llegada en el aeropuerto de Zanzíbar. Coste orientativo: 50 USD, aceptan tarjeta de crédito internacional. Pasaporte con mínimo 6 meses de validez restante.
  • Moneda: chelín tanzaniano (TSH). En muchos establecimientos turísticos aceptan dólares, pero tienen que ser billetes emitidos después de 2003, mejor si son de 2009 en adelante. Los cajeros están en Stone Town; retira allí, no en el aeropuerto.
  • Salud: no hay vacuna obligatoria salvo que vengas de país con riesgo de fiebre amarilla. Se recomienda profilaxis antipalúdica, hepatitis A y B, tifoidea y tétanos. Consulta con tu médico con antelación.
  • Mareas: son el factor que más condiciona la experiencia de playa. Pide en tu alojamiento el horario diario y planifica en consecuencia: algunas playas del este son perfectas con marea alta y casi impracticables con marea baja.
  • Conectividad: la cobertura en el pueblo y las playas principales es buena. Una SIM local (Zantel u otros operadores) con datos cuesta entre 5 y 10 dólares y es la opción más económica para estancias de más de pocos días.
  • Moverse: los dala-dala (minibuses locales) son la opción más barata y la más auténtica para moverse entre pueblos. Los taxis funcionan bien pero hay que acordar el precio antes de subir. En Zanzíbar se conduce por la izquierda.

Venid a descubrir Zanzíbar con WeRoad

Zanzíbar es de esas islas que se disfrutan de otra manera cuando tienes al lado a alguien con quien quedarte cinco minutos más mirando cómo cambia el color del agua, o con quien madrugar para llegar a Stone Town antes de que se llene. Los viajes a Tanzania de WeRoad incluyen Zanzíbar como parte de una ruta más amplia por el país: safari, cultura swahili y océano Índico en el mismo viaje, con gente que también prefiere ir más despacio donde merece la pena. Si la isla de las especias está en tu lista, esta es una forma honesta de recorrerla.

selfie de cuatro vajeros weroad durante un safari en tanzania, en un coche abierto y con detrás la cara de un elefante

 

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